Los “populistas”

Es frecuente que sesudos comentaristas, reputados analistas políticos y politólogos avezados se refieran a Hugo Chávez o a Evo Morales como exponentes del populismo más desenfrenado y desestabilizador. Esta denominación ha ido repitiéndose en la medida en que el eje La Habana- Caracas- La Paz está demostrando solidez y coherencia. Se teme que frente a la Internacional neoliberal y sus dogmas "infalibles" pueda alzarse otra Internacional formada por los explotados, oprimidos y saqueados países latinoamericanos. Agotados los calificativos e insultos contra Fidel Castro restaba por imputarle la titularidad de una millonaria cuenta en el extranjero. Parece ser que el Comandante ha dado sobrada y rotunda contestación a la cuestión.

Los otros dos, y en especial el boliviano, son más nuevos y sobre todo gobiernan en países con recursos energéticos más que estimables. Sus decisiones políticas se están orientando a que las clases más desfavorecidas reciban los beneficios producidos por la explotación de esas riquezas energéticas. Comoquiera que es altamente impopular atacar de frente esas decisiones se recurre al uso, de manera despectiva, del vocablo populista.

En el lenguaje al uso de la ideología dominante, un populista es sinónimo de demagogo; es decir aquél que gobierna halagando las bajas pasiones de la plebe. Sería interesante que nos contaran cuales son aquellas medidas concretas que merecen el calificativo de demagógicas porque si éstas tienden a que se cumplan todos los Derechos Humanos con la ciudadanía de un país, estaríamos hablando de una política democrática en el sentido más profundo del
término.

Para los pontífices de la mal llamada Economía de Mercado la racionalidad de una gestión correcta, de unos objetivos prudentes y de un futuro lisonjero radica en una opulenta Cuenta de Resultados. La consigna "crecer primero y luego repartir" que fundamenta su desarrollo en ajustes duros, privatizaciones, reformas laborales regresivas y deslocalizaciones sí que es demagogia en la medida en que describe una situación óptima y al final, pero que nunca se alcanza.

Que sindicatos, fuerzas políticas y medios de comunicación presenten a la llamada Constitución Europea como un texto que garantiza la creación de empleo y la seguridad en el mismo, es un ejemplo de populismo marrullero. El populismo que tanto abunda entre nosotros los del Primer Mundo establece una conexión interesada entre los beneficios empresariales y el bienestar general de los trabajadores. Basándose en este argumento se concluye diciendo: "hay que salvar la empresa, a costa de lo que sea para que los que quedéis podáis trabajar". ¿Han reparado alguna vez los trabajadores en que unq empresa puede funcionar sin empresarios pero no sin trabajadores?

El Capital ha entendido mejor que nadie la eficacia de la lucha de ideas y ha aprendido las lecciones que sobre el concepto hegemonía transmitió Antonio Gramsci. El ideal para el liberalismo es que los dominados acepten y asuman los valores de su adversario. Detrás de las acusaciones de populismo están los contravalores del Pensamiento Único que se han mostrado incompatibles con los Derechos Humanos.

Publicat a “ MUNDO OBRERO ” Mes de Juny

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Quant a iescudero

Em dic Iñaki Escudero i sóc coordinador d\'EUiA a la comarca d\'Osona i membre del seu Consell Nacional a Catalunya. Vaig néixer l\'any 1973 a Irun (Guipúscoa) i visc a Vic des de l\'any 2001. Crec en una societat més justa i sense desigualtats, i és per això que milito a EUiA, una organització que té com a objectiu transformar aquesta societat.
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